Pachypodium lamerei no es una palma, sino una suculenta de tronco espinoso que almacena agua y sostiene una corona de hojas largas. Con mucha luz desarrolla una silueta alta y escultórica.
Luz
Ponla en balcón o junto a una ventana al sur con 5–6 horas de sol directo y buena ventilación.
Ubicación y clima
Prefiere 20–32 °C y ambiente seco; mantenla por encima de 12 °C y sin heladas.
Riego
Deja secar por completo y riega cada 10–14 días en crecimiento durante 20–30 segundos hasta que drene; en invierno, cada 4–6 semanas.
Mantenimiento
Retira únicamente hojas totalmente secas y evita dañar las espinas o el ápice; usa guantes porque su savia es tóxica.
Señales y soluciones
- Tronco blando u oscuro en la base: El pachypodium fue regado con sustrato húmedo o en clima frío y comenzó a pudrirse. Usa guantes por sus espinas y savia, corta hasta tejido firme, deja cicatrizar y replanta en mezcla mineral seca.
- Caída de hojas al entrar el clima fresco, con tronco firme: Reposo estacional normal, no pudrición. Mantén luz intensa, reduce el riego drásticamente y no fertilices hasta que aparezcan hojas nuevas.